Capítulo 1: Me presento (Lunes, 15-07-2013, 4:35 P.M.)



Hola a todos.
Me llamo…me llamo…sí; me llamo Randy Utah y nací en Tulsa, Oklahoma , el mismo día que Magic Johnson contó al mundo que era seropositivo. Así que, correcto, tengo 21 años.
La jodida década de los 90…Qué ingenuos éramos. Pensábamos que en el 2013 iríamos a trabajar en coches aéreos, que comeríamos solo cápsulas y pastillas vitaminadas, que follaríamos con preciosas androides de cabellos ensortijados, y que el SIDA sería erradicado. Pero no. Nada de eso. Sigo viendo Mustangs del 73 petardeando las carreteras, las mujeres siguen cocinando igual ó incluso más que antes, las muñecas hinchables no han dado ese salto de calidad que se esperaba, y África sigue siendo un hervidero de SIDA.

Ohh sí…qué ingenuos éramos. ¡Pero eh! Quizá consigamos todo eso en el 2023. Ojalá. Dios sabe que los pajilleros necesitan esas androides. ¿Sí ó no, chicos? Bueno, el que calla otorga. Adelante, seguid dándole al manubrio. Y cuando terminéis, seguid leyéndome.
Este escrito no es para describir cómo el paso de tiempo ha influido o influirá en nuestras aletargadas vidas. Tengo algo mucho más interesante que contar.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Escribo estas líneas desde mi cubículo en mi puesto de trabajo. Por lo tanto, he dejado de ser productivo para mi empresa, pero espero empezar a serlo para el mundo. Es un buen sitio para escribir, mi cubículo. Nadie me molesta (desde hace meses renuncié a relacionarme con mis compañeros más allá de lo estrictamente profesional), y estoy obligado a estar aquí sentado 55 minutos de cada 60. Somos el ordenador, mi botella de agua, mi bolsita de Papadeltas y yo. Es muy probable que en 3 ó 4 días la mala zorra de la coordinadora me llame la atención por mi nulo rendimiento. Llegado ese momento, simplemente la ignoraré, recogeré mi chaqueta (no tengo más efectos personales) y saldré de la oficina. Ohh sí nena, me iré con viento fresco. Pero no adelantemos acontecimientos.
Al contrario. Retrocedamos a acontecimientos pasados. Así lo entenderéis mejor.
Mi familia, la familia Utah, lleva cuatro generaciones asentada en Oklahoma. Fue mi bisabuelo Floyd el que vino aquí desde Salt Lake City en busca de petróleo. No lo encontró. Aun así decidió quedarse en Tulsa. Jodido tarado. ¿Por qué no decidió irse a California ó Florida? En aquella época era relativamente fácil empezar de cero en cualquier lugar y prosperar, ¿no?
Pero esto es retroceder demasiado al pasado. Y no es necesario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.