Hola a todos.
Me llamo…me llamo…sí; me llamo Randy Utah y nací en
Tulsa, Oklahoma , el mismo día que Magic Johnson contó al mundo que era
seropositivo. Así que, correcto, tengo 21 años.
La jodida década de los 90…Qué ingenuos éramos.
Pensábamos que en el 2013 iríamos a trabajar en coches aéreos, que comeríamos
solo cápsulas y pastillas vitaminadas, que follaríamos con preciosas androides
de cabellos ensortijados, y que el SIDA sería erradicado. Pero no. Nada de eso.
Sigo viendo Mustangs del 73 petardeando las carreteras, las mujeres siguen
cocinando igual ó incluso más que antes, las muñecas hinchables no han dado ese
salto de calidad que se esperaba, y África sigue siendo un hervidero de SIDA.
Ohh sí…qué ingenuos éramos. ¡Pero eh! Quizá consigamos
todo eso en el 2023. Ojalá. Dios sabe que los pajilleros necesitan esas
androides. ¿Sí ó no, chicos? Bueno, el que calla otorga. Adelante, seguid
dándole al manubrio. Y cuando terminéis, seguid leyéndome.
Este escrito no es para describir cómo el paso de tiempo
ha influido o influirá en nuestras aletargadas vidas. Tengo algo mucho más
interesante que contar.
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Escribo estas líneas desde mi cubículo en mi puesto de
trabajo. Por lo tanto, he dejado de ser productivo para mi empresa, pero espero
empezar a serlo para el mundo. Es un buen sitio para escribir, mi cubículo.
Nadie me molesta (desde hace meses renuncié a relacionarme con mis compañeros
más allá de lo estrictamente profesional), y estoy obligado a estar aquí
sentado 55 minutos de cada 60. Somos el ordenador, mi botella de agua, mi
bolsita de Papadeltas y yo. Es muy probable que en 3 ó 4 días la mala zorra de
la coordinadora me llame la atención por mi nulo rendimiento. Llegado ese
momento, simplemente la ignoraré, recogeré mi chaqueta (no tengo más efectos
personales) y saldré de la oficina. Ohh sí nena, me iré con viento fresco. Pero
no adelantemos acontecimientos.
Al contrario. Retrocedamos a acontecimientos pasados. Así
lo entenderéis mejor.
Mi familia, la familia Utah, lleva cuatro generaciones
asentada en Oklahoma. Fue mi bisabuelo Floyd el que vino aquí desde Salt Lake
City en busca de petróleo. No lo encontró. Aun así decidió quedarse en Tulsa.
Jodido tarado. ¿Por qué no decidió irse a California ó Florida? En aquella
época era relativamente fácil empezar de cero en cualquier lugar y prosperar,
¿no?
Pero esto es retroceder demasiado al pasado. Y no es
necesario.
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